Science for a better life
Inicio / Protección de cultivos, la gran aliada del medioambiente /

Soluciones - Sub menu

Novedades - Sub menu

Protección de cultivos, la gran aliada del medioambiente

29.07.2019

Protección de cultivos, la gran aliada del medioambiente

El conjunto de prácticas, herramientas y productos que se utilizan en el mundo agrícola para proteger los cultivos de malezas, insectos y enfermedades está evolucionando a pasos agigantados. Una de las claves de este fenómeno es la inversión constante en Investigación y Desarrollo, que a través de la ciencia y la tecnología busca ofrecer soluciones innovadoras a la comunidad de productores agropecuarios.

Un ejemplo reciente de este avance es el descubrimiento de elementos que permiten aprovechar mejor los productos microbiales: el uso de hongos, bacterias y otras microorganismos ayuda a los cultivos a absorber mejor los nutrientes y los protegen de plagas y enfermedades.

La protección de cultivos no es una práctica nueva; tiene casi tantos años como la agricultura misma. Hace más de 5000 años los egipcios ya usaban espantapájaros para cuidar sus cultivos de predadores y, algunos años después, la cultura sumeria empezó a utilizar azufre para controlar diversos tipos de insectos. Con el correr de los años, otros productos, minerales y prácticas -como la nicotina, el cobre y los cultivos de cobertura- fueron destinados a proteger los campos sembrados.

En la década del 30 del siglo XX aparecieron los primeros productos bioquímicos fabricados por el hombre y, a partir de los años 70, el glifosato adquirió gran popularidad como herbicida eficiente para controlar malezas. La última década del siglo pasado vio nacer las semillas genéticamente modificadas, que minimizaron la necesidad de usar pesticidas, mientras que el nuevo milenio trajo la revolución digital que, hasta nuestros días, está cambiando los sistemas agrícolas.

El análisis de datos y las herramientas de precisión que se usan hoy en los campos ayudan a practicar una agricultura mucho más eficiente, capaz de afinar la aplicación de productos para la protección de cultivos. La combinación de estos equipos con sistemas de software, aplicaciones, drones o imágenes satelitales ofrece soluciones integradas y personalizadas para cada caso. Las recetas recomendadas por los sistemas digitales para la aplicación de productos de protección de cultivos varía según el tipo de amenazas de insectos, malezas y enfermedades que enfrenta cada productor.

Del mismo modo en que la labranza cero suprimió el tractor para arar y las semillas genéticamente modificadas redujeron el uso de herbicidas -menor uso de combustible y emisión de gases de efecto invernadero-, las nuevas tecnologías aplicadas en el entorno agroindustrial también están ayudando a cuidar el medio ambiente. El análisis de datos y las herramientas digitales que ayudan a sembrar y a pulverizar con mayor precisión traen como resultado mayor producción y eficiencia, y un menor impacto ambiental.

La tecnología aplicada al agro es especialmente relevante para satisfacer las demandas actuales de alimentos. Según la FAO, se pierde aproximadamente un 40% de los cultivos a nivel global debido a varios factores, entre los que se encuentran las plagas, malezas y enfermedades. Si no se aplicasen las prácticas y productos para proteger los cultivos la cifra podría alcanzar el 80%.

Hoy, más que nunca, la protección de cultivos en conjunto con las Buenas Prácticas Agronómicas es la solución para llevar adelante una agricultura eficiente, amigable con el medio ambiente y que garantice las necesidades alimentarias de un mundo con crecimiento poblacional sostenido.